Revolución Cubana
El 1 de Enero de 1959, luego de un proceso de varios años triunfa la famosa Revolución Cubana. Para entender este proceso, uno de los más importantes y controversiales de la Historia de América Latina, digno de un estudio profundo, es necesario remontarse unos años atrás, como ocurre generalmente en todo proceso histórico en que nos adentramos.
La Revolución Cubana encuentra un lejano pero importante foco de influencia en la independencia cubana de la corona española en 1895 bajo la enorme tarea libertadora de José Martí y el icónico Grito de Baire. La independencia cubana fue la última del ciclo de independencias latinoamericanas del siglo XIX y tuvo la oportunidad, a diferencia de los otros casos de la región, de enmarcar la lucha contra la opresión externa (Europa) y la interna (terratenientes-capitalismo) cobrando un contenido social contra actores locales, de gran importancia. De allí nace una corriente de pensamiento nacionalista e independentista de gran importancia para Cuba y de gran influencia para el proceso posterior, la famosa Revolución Cubana que vendrá varios años mas tarde. Este proceso emancipador, a diferencian de los otros países, esta muy unido al proceso de liberación interna. A partir de allí, algunos años mas tarde se creo el Partido Revolucionario Cubano o Partido Autèntico, esta denominación dada por su relación al proceso de Independencia.
Luego del proceso mencionado y tras años de régimen democrático, en 1924, el general Gerardo Machado asumió la presidencia de Cuba tras haber sido elegido democráticamente. Machado se convirtió luego en el primer dictador de Cuba y su gobierno marco sin dudas un antes y un después en la historia de la isla. Machado encabezò un gobierno realmente malo para Cuba generando un gran malestar en los sectores populares. Al mismo tiempo, mantenía una fuerte dependencia de los Estados Unidos que se servían de Cuba mediante la instalación de capital americano en la industria azucarera y tabacalera local. Pero, la crisis de Wall Street, de 1929, afectó en gran medida a Cuba y al sostenimiento político y económico que le daba EEUU. Los indicadores de desempleo, inflación y pobreza crecieron a gran escala y entonces se genero una fuerte oposición popular al régimen de Machado, con gran importancia del movimiento conocido como Directorio, de corte estudiantil, liderado por Antonio Guiteras, el ABC, de ideología oligárquica y corte terrorista, y de figuras como J.A. Mella y R.M. Villena. En este contexto, Cuba era un paladín de los Estados Unidos bajo un carácter, según algunos historiadores, de protectorado americano in facto. Por e3ste motivo, cuando la oposición al régimen machadista se hizo fuerte, y el elemento de poder del país del Norte en Cuba, Machado, corría peligro, EEUU intervino militarmente en Cuba mediante el envío de tropas, con el fin de garantizar la pacificación interna en un clima candente, y por supuesto, de preservar sus intereses en la isla. Finalmente, el auge opositor, la crisis mundial, la soltura de mano de EEUU, y la distancia de partidos políticos locales antes afines y de la Iglesia Católica, junto a una gran Huelga General Obrera, causaron el derrocamiento del régimen de Machado, el 12 de agosto de 1933.
Tras el gobierno caído por la revolución machadista, ascendió a la presidencia Carlos Céspedes en calidad de presidente provisional pero su gobierno fue muy inestable y entonces, en 1933 se da la conocida revuelta de los sargentos, que agrupaba demandas de sectores políticos y militares, bajo el mando de R. Grau San Martín y un joven Fulgencio Batista. Tras el golpe, se instaló un gobierno conocido como Pentarquía dada su cantidad de miembros que luego de un corto tiempo dio lugar al gobierno de los Cien Días con Grau a la cabeza. Luego, el 8 y 9 de noviembre de 1933, la oligarquía del ABC intento jugar su ultima carta para conseguir el poder mediante un alzamiento pero le salio mal. De todas formas, el gobierno de Grau padeció una gran inestabilidad marcada por la política de EEUU y las tendencias revolucionarias que se iban conformando. Esto llevo a la renuncia de Grau y al posterior gobierno de una serie de hombres que estaban bajo la orden real de Fulgencio Batista, devenido en jefe del Ejército.
Luego de varios gobiernos encabezados por hombres bajo la mano de Batista, y en particular de la presidencia de Federico Laredo Brú (1936-19409 en 1940 Batista llegó al gobierno en calidad de presidente. Venía de una tarea política importante y una persecución a comunistas y opositores que llevó por ejemplo al asesinato del líder estudiantil Antonio Guiteras. Con este hecho, Batista cerró el ciclo revolucionario abriéndose a la instalación de su propio régimen. En el gobierno estableció una política de índole popular que lo llevó a cobrar una legitimidad social importante, a diferencia de Machado, dada por arreglos internos, medidas populares y apertura a la participación de clases antes postergadas. Esto le dio buena imagen a Batista, incluso adhesiones de sectores del Partido Comunista Cubano. Su gobierno estuvo atravesado por reformas económicas y sociales que en verdad paliaron un poco la dura situación cubana pero seguía bajo una fuerte dependencia de los EEUU, perjudicial para la isla. En 1944 dejo el gobierno y Cuba, regresando en 1948 en calidad de senador.
Entre 1944 y 1952 gobernaron Ramón Grau San Martín, nuevamente, y Carlos Prío Socarrás, ambos por vía electoral. Verdaderamente la situación social, política y económica de Cuba bajo estas presidencias fue complicada, dándose una democracia frágil. Había muchas demandas sociales de distintos sectores y además muchas cuestiones entre los partidos políticos y las organizaciones sindicales y también al interior de ellos. La situación general no era buena y como ocurre en situaciones difíciles, a lo largo de la historia, los sectores opositores iban armando sus estrategias y planes de acción para dar respuesta a la situación. Ambos intentaron unir los intereses del antiguo bloque dominante y de los grupos revolucionarios emergentes pero no lo lograron ya que no pudieron satisfacer ni a uno ni a otro. Socarrás fue el que estuvo inmerso en su gobierno en la situación mas complicada dentro de este periodo 1944-1952. Miembro del Directorio y activo militante en la revolución contra Machado, Socarrás intentó un gobierno estable pero no pudo combatir a la corrupción, el pandillerismo político, el capital extranjero y el poder económico, lo que llevo al frágil gobierno al que vengo haciendo mención. Prío impulso medidas favorables para la agricultura, la industria azucarera, al obra publica, pero la difícil situación socio política, los conflictos con Grau y las consecuentes tensiones al interior del Partido Autentico, y la oposición fuerte de Eduardo Chibás, causaron en su presidencia una ingobernabilidad difícil de sostener.
Eduardo Chibás es un personaje muy importante para la historia cubana. De ideología anticomunista, ferviente combatiente de la corrupción, se impuso en la escena política cubana de la primera mitad del siglo XX. Con el propósito de “barrer” la corrupción y la mala política preexistente, en oposición a Prío por no actuar de manera suficiente contra estas demandas, y desde una perspectiva de transformación moral de la política, creó en 1947 el Partido Ortodoxo, o Partido del Pueblo Cubano, cuyo símbolo era una escoba (signo de la barrer con todo lo malo de la política). El Partido Ortodoxo fue de gran importancia r influencia, el mas importante junto al Autentico, de la escena política de la Cuba prerrevolucionaria. De allí, surgió un joven abogado llamado Fidel Castro Ruz, que simpatizó con las ideas de Chibás. La historia cambió cuando, afectado por la denuncia moral que venia realizando el Partido Ortodoxo, el Partido Autentico afectado, llevó adelante una fuerte campaña de desprestigio contra Chibás, el cual, afectado, se suicidó. Su muerte cambio mucho en el escenario político y electoral cubano.
Batista, indirectamente, se había sacado de encima a su principal competidor, pero el Partido Ortodoxo puso a Roberto Agramante como candidato a presidente con muchas posibilidades de triunfar en las elecciones de 1952, debido a lo que había ocurrido con Chibás, y de quien él era un fiel representante. Tras la situación de Grau y Prío, la ausencia de una base material y la existencia de una estructura tradicional erosionada por las crisis de arrastre (internacional y local) incapaz de servir al pretendido desarrollo económico en plena desintegración del gobierno de Prío, Batista comprendió que había llegado su momento. Pero, también era conciente de la intención de voto favorable que tenia el candidato de la Ortodoxia de la posibilidad de una consecuente derrota en el horizonte. Adelantándose al destino, la madrugada del 10 de marzo de 1952 Fulgencio Batista da el golpe contra el gobierno de Prío, que ese exilia, instalando una dictadura. Este gobierno de facto estuvo atravesado no solamente por políticas no favorables a los sectores bajos y productivos sino que además estuco marcado por una fuerte violencia. Como dictadura militar, este régimen estuvo orientado a beneficiar y fortalecer a las Fuerzas Armadas. Al mismo tiempo, llevó adelante la receta típica de estos gobiernos: la suspensión de las garantías constitucionales, la suspensión del Congreso, la supresión del derecho a huelga, la suspensión de la Constitución de 1940, la fuerte represalia contra opositores, etc.
Batista contó con el apoyo de los EEUU, que podían seguir satisfaciendo sus intereses en la isla. Desde hacia años, pero fuertemente protegidas por Batista, EEUU tenia en la isla numerosas inversiones. En resumen, una parte importante de Cuba se servia en bandeja a los EEUU. Ingenios azucareros o “centrales”, latifundios cañeros, el ferro-
carril, los bancos, las refinerías de petroleo, los servicios telefónicos y la electricidad. Ademas, dominaban el comercio local, poseían grandes tiendas y exclusivas playas privadas en la isla. Esto explica bastante no solo el rol de EEUU en la dictadura de Batista sinon tambien en el discruso que se instalo en la historia acerca de la Revolcion Cubana, por parte de EEUU. Esto beneficiaba a Batista porque se aseguraba el apotyo de EEUU, a quien una revolcion popular perjudicaria afectando sus interes.
Si bien al princiopio parecio haber un tenue apoyo popular a Batista, incluso desde sectores comunistas esto luego se fue disipando, la oposición se fue haciendo fuerte y la resistencia al régimen paso a la toma de las armas. El descontento popular, encabezado por sectores productivos como los obreros y campesinos, se fue acrecentando cada vez más. Batista, esta vez, había calculado mal. Cuando llegó al gobierno la primera vez, lo hizo aprovechando el fervor antimachadista y la urgencia de un gobierno estabilizador pero ahora, en 1952, llegaba dando un golpe a un gobierno constitucional, con deficiencias, pero legítimo en consecuencia, se crearon las condiciones para la conformación de una unidad política nacional en contra de Batista y asentada sobre la base de la necesidad de la restauración democrática, lo que dejaba al dictador en una situación de ilegitimidad y escaso apoyo popular, que se iría acrecentado a lo largo de los años.
En este contexto, tomó fuerza la figura del joven Fidel Castro, como dije antes, miembro del Partido Ortodoxo. Con el fin de restituir la democracia y ordenar la sociedad y la economía cubanas, tan vapuleadas, basándose en la defensa y cumplimiento de la Constitución de 1940, que postulaba reforma agraria, educación publica, salario mínimo, etc., Fidel encabezó+o un movimiento social que apuntaba a los sectores populares con el fin de llevar adelante una acción política revolucionaria basada en una lucha nacionalista, constitucionalista y democrática, bajo tres premisas fundamentales (restauración de libertades democráticas-diferenciación del Partido Autentico-recurrir a las armas ante un eventual movimiento de masas).
En este sentido, con el país bajo la dictadura de Batista, y en una situación social atravesada por el fuerte desconecto popular no solo por la mala situación económica sino basado en una cuestión política, simbólica, de defensa de las democracia y condena del atropello del régimen hacia las libertades, la Constitución y la institucionalidad. En ese pueblo enojado, indignado, prendió muy fuerte el discurso de Fidel Castro. Fidel no hablaba de revolución socialista, marxista, ni nada por el estilo. Simplemente, proclamaba la defensa de la libertad y la democracia, y la respuesta a las demandas sociales. En ese contexto, el 26 de Julio de 1953, intentó el famoso asalto al cuartel Moncada, dependencia del Ejército, con el fin de lograr adhesión de los militares y avanzar contra el gobierno. El ataque al cuartel fracasó, dejando decenas de muertos entre soldados y revolucionarios, pero sin duda marco un hito en la historia de Cuba y en la lucha por la segunda independencia, como es conocida la Revolución Cubana. Este plan contó con la participación de sectores obreros y estudiantiles, es decir, que la gente civil participo en un intento de recuperar lo que se les había quitado. Sin dudas, el asalto al Moncada puso los cimientos para lo que vendría casi una década después. De hecho, se formó un potente movimiento bajo el nombre 26 de Julio, en alusión a la fecha del asalto, que tendrá mucha importancia en la política cubana en el periodo comprendido entre el asalto al Moncada y el triunfo de la Revolución, en 1959.
Luego del fallido asalto, Batista ordenó detener a Fidel Castro quien fue arrestado. En octubre de aquel 1953, Castro fue llevado a juicio por el ataque al Moncada y al Céspedes (fueron dos en realidad los cuarteles asaltados, ambos en el mismo día). En ese juicio, Castro asumió su propia defensa y concluyo su alegato con la famosa frase “La historia de absolverá”. Ese alegato, titulado así, fue difundido como un manifiesto de la revolución castrista. De todas formas, Fidel y otros rebeldes fueron condenados a una pena de quince años de prisión, pero luego fueron beneficiados con la libertad en 1955, gracias a una amnistía concedida por el propio Batista. Tras quedar en libertad. Castro, junto a otros hombres, abandono Cuba y se exiliò en México. Ahí, comenzaba otro gran paso del largo proceso revolucionario de la isla.
El exilio de Fidel en México no era para nada un abandono de su
proyecto político en el marco de la lucha contra el régimen de Batista ni de un
desarraigado de Cuba, en donde era considerado un héroe. En México empezó el
verdadero y definitivo plan para alcanzar el objetivo. Reunió a cierta cantidad
de hombres organizo desde allí, el plan y la gente para derrocar a Batista, en
el marco del Movimiento 26 de Julio, verdadero órgano de organización de la Revolución. Entre esos hombres se encontraba un joven
argentino, medico, que había realizado viajes de exploración en una motocicleta
por América Latina, de firmes ideales revolucionarios, que abrazó de entrada la
causa cubana tras conocer, en Cuba, en
Como dije, Fidel, Raúl, el Che y otros hombres estaban organizando el ataque al régimen de Batista, desde México. Pero, habiendo llegado a oídos de varios lo que estaba ocurriendo en el Movimiento 26J, Fidel y sus hombres fueron encarcelados en México. Además, debieron actuar en la clandestinidad dado que Batista mandó, en repetidas ocasiones, sicarios para eliminar a los revolucionaros, además de padecer ataques del FBI y la CIA. Lograron dejar la prisión y el país gracias a la intervención del expresidente mexicano Lázaro Cárdenas, quien merece un artículo aparte por su importancia en ola historia del país azteca. Cuentan algunos testimonios, que a la hora de abandonar México tras la prisión, el Che tuvo algunos problemas de papeles que dificulto su salida, ante lo cual Fidel retrasó la partida no abandonando a su camarada, como éste le había sugerido.
Finalmente, Fidel, junto a 82 hombres decididos a combatir cuerpo a
cuerpo a la dictadura de Batista con el fin de alcanzar la libertad e imponer
un gobierno popular que se convertiría en la bandera del grupo, salieron de México
el 25 de noviembre de
Así empezaba el camino a la revolución, que seria definitivo. Fidel y sus hombres, a pesar de la derrota inicial, reafirmaron su compromiso de derrocar a la sangrienta tiranía de Batista que estaba desatada cometiendo actos violentos contra los opositores, además de causar una complicada situación socioeconómica. El objetivo estaba claro y el plan era firme. En ese contexto, y bajo la amenaza latente de las fuerzas batistianas, los revolucionarios emprendieron la travesía que los llevaría del mar a la montaña, y así, tras desembarcar del Granma y superando ataques, llegaron a la Sierra Maestra. Pero, a la Sierra llegaron solo diez de los ochenta y dos hombres, entre los que se encontraban Fidel, Raul, el Che y Camilo Cienfuegos. Allí, comenzó un el periodo mas duro del enfrentamiento armado contra las tropas de Batista, bajo una guerra de guerrilla. Fidel encabezada heroicamente un grupo de guerrilleros, civiles, muchos de ellos campesinos locales, que fueron reclutando para crecer en numero tras las grandes bajas que dejaron, como dije, solo diez hombres de los muchos que habian partido de Maexico. En la Sierra Maestra se enfrentaron con la dictadura por las armas en una guerra que duró dos años, un período relativamente corto para un proceso de este tipo. No se desarrolla en este artículo todo el proceso de guerrilla de los rebeldes antes del triunfo de la Revolución, por una cuestión de extensión, y para dar prioridad al proceso en general. Sí es necesario mencionar algunas cosas al respecto, particularmente importantes. La primera, que Fidel y sus hombres, decididos, firmes, encabezaron un proceso revolucionario impresionante, con objetivos claros. Combatieron a fuego al enemigo, dándose numerosas bajas de ambos lados. Padecieron las dificultades del terreno, de la zona, los ataques, las emboscadas, pero que también supieron aprovechar las ventajas que se les presentaron. Al estar en zona de campesinos, pudieron acceder a alimentos, y en cuanto a las armas, usaron las del enemigo caído. Con todo esto, combatieron estratégicamente, organizados en columnas, con comandantes en cada una de ellas y soldados eficaces. Se organizó un ejército popular, con miembros campesinos y demandas de las clases subalternas por las que se estaba luchando, para darles respuestas, para conquistar lo que estaban necesitando. En este sentido, los revolucionarios representaron la voluntad popular y combatieron por ella.
De todas formas, la acción de la guerrilla ha sido objeto de debate en la historiografía, incluso en las izquierdas. El che Guevara ha defendido fuertemente la guerrilla como instrumento de conquista social basado en la lucha popular insurgente, especialmente de naturaleza campesina, contra el poder oficial. En su famoso manual “Guerra de guerrillas”, el Che plantea tres cuestiones básicas: las fuerzas populares pueden ganarle la guerra al Ejército; no hay que esperar a que den las condiciones para la revolución; el terreno de la lucha armada en América debe ser siempre el campo. Estas cuestiones fueron puestas en practica en la Revolución Cubana y se pueden traducir como la importancia de un ejercito popular que puede vencer al oficial, llamando a perder el miedo que muchas veces paralizó este tipo de contiendas, y además, no esperar a que den las condiciones de brazos cruzados, sino acelerarlas, siempre dando prioridad al campo. El Che partía de la idea del foquismo, basado en armar pequeños focos de revolucionarios contra las tropas oficiales, iniciando acciones de guerrilla, sin esperar a que las condiciones permitan una acción bélica de mayor magnitud, logrando el levantamiento de las masas, y el derrocamiento del régimen, mediante la revolución. El triunfo de la Revolución, por medio de estas ideas, llevò al Che a implementar la experiencia cubana al Congo y Bolivia, resultando en fracaso en ambos casos. La segunda le costo la vida al Che. En pocas palabras, la cuestión del foquismo encuentra su crítica en el hecho de que la acción de guerra de guerrillas populares, muchas veces, no reúne los verdaderos intereses particulares que cada clase defiende, no atiende específicamente sus necesidades. De esta forma, la guerra de guerrillas es sujeto de debate y análisis, aunque lo importante es destacar que en Cuba ha funcionado con éxito.
Luego de dos años de encarnizados combates entre las fuerzas rebeldes y las tropas de Batista en la Sierra Maestra, como ya dije, en una guerra de guerrilla en la selva, con revolucionarios campesinos, la revolución alcanzó el triunfo. Varios factores contribuyeron al resultado. La convulsionada situación social, la violencia desatada, la crisis económica, la distancia de EEUU, la crisis al interior de las FFAA por políticas de Batista que perjudicaban la lucha contra la guerrilla, el apoyo de la Unión Soviética a Fidel Castro, la acción fuerte y decisiva del Directorio, el sector estudiantil, la huelga general obrera contra Batista en 1958, que aunque fracasó dejo una marca importante, y el ataque decisivo de las fuerzas comandadas por el Che en Santa Clara, que era la puerta de entrada al centro de Cuba y la vía directa a la ciudad de La Habana, la capital, sumado esto al desgaste de una sociedad vapuleada y una guerrilla poderosa y persistente, llevaron a Batista a abandonar Cuba el 31 de diciembre de 1958, rodeado por las fuerzas revolucionarias que tomaron un tren blindado enviado por Batista para defender la ciudad de Santa Clara.
Sin Batista en el poder, las tropas revolucionarias fueron ingresando a la Habana tomando dependencias oficiales para hacerse con el poder. El 1 de enero, la Revolución estaba consumada. El 8 de Enero de 1959, Fidel Castro, el Che Guevara y Camilo Cienfuegos, los barbudos, como se los llamaba, ingresaron en la Habana acompañados por una multitudinaria caravana de la libertad, así se la conoce, ante la algarabía popular al grito de “¡Viva Fidel, ¡Viva la Cuba libre!, ¡Viva la Revolución! La dictadura de Batista había caído y las Revolución había triunfado, incluso fue reconocida por EEUU. Lo que siguió después del triunfo, es decir, el gobierno revolucionario es otra cuestión aparte, llena de debates, discusiones, interpretaciones y discursos malintencionados de la derecha internacional que corren el foco de lo que realmente ocurrió.
El gobierno revolucionario que se instaló en la Cuba posrevolucionaria sigue hasta hoy en día, por lo que no abordaré en este articulo toda la historia de la Cuba de Fidel. Sí mencionaré al pasar algunas cosas que pasaron y que incidieron, en mayor o menor medida, en el desarrollo de la historia cubana. Un claro ejemplo de esto es el hecho de que, tras decir que la Revolución era “verde oliva”, distanciándose de la izquierda, Fidel Castro proclamó en 1961 que la Revolución era marxista-leninista lo que generó un fuerte enfrentamiento ideológico entre EEUU y Cuba que devino en el bloqueo impuesto por EEUU a la isla durante la presidencia de D. Einsenhower , vigente hasta hoy en dia. Otros sucesos son la Crisis de los misiles, de 1962; la caída de la URSS en 1991, de gran impacto para Cuba; los numerosos intentos de asesinato a Fidel Castro por parte de la CIA; el asesinato del Che por el mismo organismo; la invasiòn de bahìa de Cochinos, en 1961, donde tropas paramilitares conformadas por cubanos exiliados, con el apoyo de EEUU, intentaron sin exito invadir Cuba y deponer a Fidel Castro; la agrupación Hermanos al Rescate en contra de Fidel y la campaña de EEUU contra el régimen de Fidel que incluyó la represalia contra la Red Avispa (con largas prisiones) y numerosos atentados a hoteles cubanos. Esto y mucho más ocurrió en la Cuba de Fidel, en el marco de la eterna enemistad con los EEUU.
Al mismo tiempo, menciono aquí algunas cuestiones acerca de la naturaleza de ese gobierno revolucionario establecido tras derrocar la dictadura de Batista y como resultado del triunfo de la Revolución. Como mencioné en el párrafo anterior, la Revolución Cubana tuvo una naturaleza marxista-leninista, es decir, basada en la nacionalización y estatización de la tierra y los medios de producción pasándolos de manos privadas a la organización popular, colectivista, por supuesto por fuera de la penetración del capital de los EEUU, de ahí la rivalidad. Durante la guerra de la Sierra Maestra, donde se hizo la Revolución básicamente, Fidel Castro proclamó el Manifiesto de Sierra Maestra. Este consistía en contarle al pueblo cubano las ideas revolucionarias para ganar apoyo, asegurándoles que luchaban por la libertad y la democracia. Fidel siempre expresó que la Revolución era entera, era de todos y para todos, comprometiendo y haciendo parte, de esta manera a todos los sectores en la lucha por la libertad. El Manifiesto contaba con varios puntos, basados en cuestiones políticas y económicas, algunos de ellos incumplidos dada la situación tras la dictadura de Batista.
El gobierno revolucionario estuvo encabezado por Fidel Castro y los comandantes, quienes ocuparon las diferentes carteras del gobierno. El gobierno fue implementando en poco tiempo una serie de medidas radicalmente opuestas a lo que se venia dadnos en el régimen de Batista. Algunas de ellas fueron la nacionalización de los bancos, fabricas, petróleo y ferrocarril, todo atravesado por el capital americano, la estatización de miles de hectáreas de tierra 8reforma agraria) que fueron repartidas en las Granjas del Pueblo a los campesinos. Muchas de esas tierras eran latifundios con capital estadounidense, como las tierras de la American Fruit Company. Al mismo tiempo, se bajaron los alquileres a la mitad, se redujeron precios de determinados productos y se inicio un importante proceso de alfabetización y escolarización, que fue la base de uno de los sistemas educativos más importantes de América Latina, hasta hoy en día. En este sentido, los ítems del Manifiesto fueron cumplidos, porque el gobierno revolucionario impulsó de inmediato medidas que beneficiaron al pueblo cubano ya que, como he dicho, Batista tuvo una gestión económica totalmente subordinada a los EEUU, que por supuesto siempre operaron a favor de sus intereses.
Para concluir este artículo, considero necesario expresar algunas ideas ofrecidas pro los historiadores que figuran en la bibliografía. Ambos coinciden en que la revolución socialista de Cuba fue el producto de una acumulación de fuerzas sociales y políticas que encontraban su raíz en la revolcion indeopendista de Jose Marti (1895) y su antecedente más proximo e influyentes en la experiencia del levantamiento popular contra Machado (1933). Entienden que el legado de la revolución del 33, aunque derrotada, determinaron el contenido y la praxis de la política cubana post Revolución, influida por los trabajadores. Sostienen que la lucha revolucionaria del 26J, a diferencia de Batista, buscó romper con el estancamiento económico a partir de la movilización de fuerzas desde abajo, extendiendo ganancias sociales y reorganizando el patrón de propiedad (control colectivo), como base de la nueva expansión económica. Al mismo tiempo entienden a la Revolución como un complejo mosaico de eventos y contextos yuxtapuestos. De la mano con esto, piensan a la Revolución no como un capricho de un grupo de guerrilleros idealistas sino como un complejo proceso histórico en el que se fueron dando las condiciones políticas y sociales, junto con un fortalecimiento de la voluntad popular, necesarias para su realización. Estas ideas nos permiten entender a la Revolución Cubana como un proceso complejo, en que la voluntad popular se alzo contra el régimen tiránico de Fulgencio Batista, en una hilo conductor de libertad que comienza en la Independencia y culmina en la revolución castrista, pasando por la revolución machadista como tres puntos unidos y atravesados por el mismo ideal y la misma demanda, siguiendo una tradición social nacionalista que unió estos acontecimientos en el marco de un proceso general y no como hechos aislados. La Revolución, en este sentido, recogió las demandas sociales atravesadas por una situación crítica de arrastre y la fuerza revolucionaria cimentada en la revolución de Martí para dar un giro en su historia. Por supuesto que hubo cosas a discutir, como en todo proceso histórico o demandas y promesas que no pudieron ser cumplidas pero la Revolución, a mi entender debe ser vista desde esta perspectiva de liberación y dentro de un entramado político internacional que no solo ha construido un estereotipo sobre la Cuba revolucionaria sino que ha obrado, materialmente, contra esa unidad política. La historia nos enseña que cada proceso debe verse en profundidad, de todos lados, y contemplando a todos sus protagonistas, sus intereses y sus ideales. De esta manera, nos acercaremos a la verdadera historia.
“En el año 1956 seremos libres o
seremos mártires” Fidel Castro
Bibliografìa:
Petras, James, F., Clase, Estado y poder en el tercer mundo. Casos de conflictos de clase en América Latina, Fondo de Cultura Económica, México, 1987.
Mires, Fernando, La rebelión permanente, Siglo XXI, México, 1988. Entre Martí y las montañas, pp. 279-331
Comentarios
Publicar un comentario