Durante la Edad Media la nobleza estuvo directamente ocupada en la construcción del poder, para perpetuarse y consolidarse en él. Los asesinatos cometidos por conveniencia política, las guerras, las alianzas y los matrimonios son recursos frecuentes a los que la nobleza ha recurrido estratégicamente, con el objetivo de obtener poder. Este poder lo podemos traducir en tierras y hombres o, más específicamente, en servicio y producción. La sucesión, la herencia y la condición de los herederos eran cuestiones que interesaban y mucho a la nobleza en la cimentación del poder. Muchos buscaban relacionarse con personas de sangre noble para asegurarse en esa condición, recurriendo, para alcanzar tal fin, al matrimonio, al padrinazgo artificial y a los pactos. El concubinato supo ser el recurso por el cual muchas mujeres se han unido en matrimonio con reyes, pasando a integrar la casa nobiliaria y formando parte del linaje, aunque sin legitimidad. El concubinato verdaderamente ha sido un recurso...
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