Colonización y evangelización, las dos caras de una misma moneda
En este trabajo desarrollo los textos “Concepción andina del otro”, de Franklin Pease, y “Extirpación de idolatrías e identidad cultural en las sociedades andinas del Perú colonial (siglo VII), de Iris Gareis, abordando la conquista y la evangelización en Perú.
En el texto “Percepción andina del otro”, Pease plantea como problemática del mismo la cuestión de la percepción entre españoles e incas. ¿Cómo se vieron?, ¿qué imagen construyeron uno del otro?
Plantea que la figura del otro, la concepción que han construido ambas partes, ha sido una cuestión de suma importancia de la conquista española en el Perú. Al mismo tiempo, sostiene que en esa construcción de la alteridad ha jugado un papel clave la concepción euro céntrica del conquistado.
El texto trabaja varios ejes de análisis. En primer lugar, aborda la concepción que los españoles constituyen sobre los americanos y en particular sobre el Inka, el soberano. Respecto a él, consideraban que se trataba de un gobernante que tenía un fuerte poder divino, que manejaba todo, y que con él el pueblo practicaba la idolatría. Era visto como un ídolo, con un elegido de los dioses. Estas características del Inka, en especial la idolatría que generaba en el Imperio, llevaban a concebirlo como un demonio, ilegítimo y tirano.
En segundo lugar, el autor plantea que los españoles consideraban a los andinos como traicioneros. Esto viene de la traición a los españoles por parte de estos pobladores, expresado en las crónicas, cuando son recibidos en son de paz y luego atacados. Aquí juega un papel importante la figura de Atahualpa, quién estaba enfrentado en una guerra dinástica con Huàscar. A su llegada al Perú, el conquistador Pizarro aprovechó la inestabilidad política y social por la que atravesaba el Imperio y tomó partido por Huàscar, considerando a Atahualpa un bastardo, traidor y no heredero del trono inca.
Esta concepción de Atahualpa cómo traidor se extendió al pueblo andino. Los cronistas condenaron al soberano inca y victimizaron a Pizarro asegurando que fue engañado y manipulado por él, lo que llevo al Inkas a la muerte. Al respecto, Pease analiza que los españoles buscaron explicar la historia a partir de la violencia, desde lo moral, lo que para el autor no es más que una justificación de la conquista, a partir de la construcción de estereotipos europeos del Indio.
Por último, Pease aborda el factor místico de la concepción andina de los conquistadores. Sostiene que se construyó un segundo estereotipo: los españoles como dioses que retornaban. Explica el autor, que según la versión de los españoles, los andinos los confundieron con Wiracocha, el dios creador, y sus hijos. Esto se dio a partir de que según el mito, Wiracocha había desaparecido por el mar, mirando al sol, de espaldas al Collasuyu, el mismo lugar por el que aparecieron los españoles. Pease sostiene que los españoles se identificaron como dioses generando así una dominación y violencia ideológica por convertimiento, intentando despojarlos de sus creencias, consideradas idolatrías demoníacas. Muchos lo creyeron y otros, como Atahualpa, los consideraron demonios, muy lejos de Wiracocha, que era benefactor; hombres sin señor y saqueadores de las riquezas andinas .
En resumen, el autor explica que los españoles construyeron estereotipos como el andino traidor y los españoles como dioses. El fin de esa construcción fue conquistar y dominar, y fue empleada como justificación de la conquista.
Iris Gareis, en su texto, desarrolla como problemática la extirpación institucionalizada de idolatrías en los pueblos andinos planteando que en verdad se trató de un intento poco exitoso de arrancar la fe a los Indígenas y hacerle perder su identidad cultural. Aborda esta problemática a partir de lo ocurrido en dos lugares particulares del Perú, analizando lo sucedido y la respuesta que han dado los fieles a este proceso de extirpación.
La autora
comienza el texto explicando lo que fue la extirpación de idolatrías e identidad
cultural en el Perú colonial del siglo XVII. Brinda un interesante análisis
acerca del rol que en verdad ha tenido la evangelización en esas tierras,
llevada a cabo por
La extirpación buscó apartar definitivamente a la gente de los cultos a sus dioses. Se llevó a cabo partir de 1610 mediante la persecución, tortura y muerte de los fieles, y la destrucción de todo objeto ritual utilizado para el culto indígena. Gareis presenta cómo se dio este proceso de extirpación institucionalizada de idolatrías en las provincias peruanas de Huarochirí y Cajatambo. Así se desarrolla el otro eje de análisis del texto: la autora estudia la manera en que se dio la extirpación en esos lugares y llega a la conclusión de que se realizo con una praxis similar y que arrojó resultados parecidos.
Analiza que en Huarochirí, dónde surge la extirpación, había un fuerte vínculo entre las deidades que veneraban y la identidad del grupo, sosteniendo que la religión que profesaban era base de la cohesión social. Al respecto, plantea que la extirpación altero el culto comunitario y genero un fraccionamiento del mismo, lo cual perjudico a la identidad cultural, la modificó, pero no la extinguió. Esto conduzco a un fracaso de la extirpación de la idolatría. Esta conclusión, la elabora a partir de contradicciones en información de los extirpadores Ávila y Sarmiento. La aparente disminución de las idolatrías entre uno y otro hace suponer que éstas estaban en decadencia como consecuencia del éxito de la extirpación. Pero Gareis sostiene que en realidad esa disminución significaba que los indígenas, gracias a la experiencia de las visitas, ocultaban los objetos pertenecientes a su religión, haciendo creer a los extirpadores que se estaba extinguiendo, pero en realidad sucedió todo lo contrario.
Al mismo tiempo, Gareis desarrolla lo que sucede con la extirpación de idolatrías en Cajatambo. Aquí pasa algo similar respecto a Huarochirì. Se realizan importantes campañas de extirpación a lo largo del siglo XVII mediante diversos visitadores, pero aquí tampoco la presencia la persecución, y la destrucción de representaciones de deidades pertenecientes al culto andino prehispánico logró poner fin a la veneración de sus ídolos. Los visitantes quemaban las huacas y demás objetos rituales pero los fieles continuaban venerándolas, quemadas o restauradas. Lo mismo ocurría con los mallquis, que eran momias de antepasados de fuerte carácter sagrado que eran veneradas para el bienestar social y económico. Al ser quemadas y destruidas por los extirpadores con el fin de acabar con el culto, los indígenas, que entendían que el alma seguía viva, las escondían bajo amenaza de los extirpadores y las sacaban luego continuando con su veneración. Esto significó un importante fracaso de las extirpaciones de idolatrías porque aunque con lógicas modificaciones, el culto no se extinguió, no se terminó. Por lo tanto no se extinguió la identidad cultural de los indígenas, que los conquistadores, mediante la extirpación, querían destruir. Quisieron arrancar, extirpar la identidad indígena. Pero ellos, aun con cambios y roturas, seguían venerando a sus dioses y antepasados.
Considero un error ver a la conquista desde una sola matriz, porque de lo contrario, ha tenido muchas. Ha producido una serie de transformaciones sociales, políticas económicas culturales e ideológicas de gran magnitud y trascendencia.
El tema que me ocupa es el factor ideológico de la conquista. Sí relacionamos los textos trabajados en base a este tema, a simple vista parecen no tener mucho que ver el uno con el otro. Pero, si los analizamos en profundidad, podemos observar que hay una relación importante entre ellos. La concepción que los españoles construyen respecto a los andinos, considerándolos idólatras y demoníacos por venerar dioses y hombres que poseen connotación divina, va de la mano con el intento de desterrar esas creencias y cultos, considerados idolatrías, que se desarrolla en el texto de Gareis.
Al mismo tiempo, la violencia ideológica, como la denomina Pease, que los españoles ejercen sobre los americanos al construir el estereotipo de españoles dioses usando la ideología como instrumento de dominación, también se relaciona, y estrechamente, con la extirpación. Los españoles vieron en lo ideológico, en lo religioso, una herramienta clave para someter a los Indígenas, para dominarlos, para hispanizarlos, para sacarles su identidad, desde el primer momento. Establecieron una simbiosis entre evangelización y colonización.
¿Qué tienen en común entonces ambos textos? La concepción inicial de los indígenas y la violencia ideológica que se ejerce sobre ellos, invadiendo su terreno místico tan importante en su vida social y cultural, no son ajenas a los procesos para destruir su religión, someterlos a la fuerza a un dios desconocido, haciéndoles perder su identidad cultural.
Bibliografìa
Gareis, I. (2004). “Extirpación de idolatrías e identidad cultural en las sociedades andinas del Perú virreinal (siglo XVII)”. En: Boletín de Antropología Universidad de Antioquia, Medellín, volumen 18 No. 35, pp. 262-282.
Pease, F. (20059. “Concepción andina del otro”. En Boletín de Antropología Universidad de Antioquia, Medellín, volumen 21 No. 10, pp. 153-180.

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