Noche de los bastones largos
En el marco de la dictadura autodenominada Revolución Argentina, el presidente de facto ordenó intervenir la Universidad de Buenos Aires en sus cinco facultades. Sabemos que en una dictadura donde se vulneran los derechos y la libertad de expresión, la educación es blanco de persecución. Así lo entendió Ongania, quien consideraba a las universidades como una amenaza para el tirano proyecto que proponía la dictadura.
En esa noche, Ongania mandó reprimir y torturar a las autoridades, profesores y alumnos de los centros de estudios, quienes reclamaban la autonomía universitaria, la continuidad del gobierno tripartito de docentes, estudiantes y graduados, y la libertad de cátedra, logros de la Reforma Universitaria de 1918, puestos en jaque por el gobierno de facto. La policía ocupó los edificios y golpeó salvajemente a bastonazos, de ahí el nombre del acontecimiento, a los miembros de las universidades quienes además fueron detenidos.
Este lamentable hecho de persecución ideológica y cacería de la educación universitaria, trajo como consecuencia la emigración al exterior de os mas importantes profesores e intelectuales que trabajaban en las instituciones educativas intervenidas, lo que generó una fuerte caída en la calidad de esas casas de estudios. Al mismo tiempo, la policia desmanteló los laboratorios y bibliotecas de las facultades, y el gobierno censuró los contenidos y libros que se daban en esos centros de estudios.

Comentarios
Publicar un comentario