Toma de la Bastilla
El 14 de Julio de 1789 los revolucionarios franceses toman la Bastilla.
La causa de la toma radica en que el rey francés Luis XVI había implementado una serie de medidas impositivas, es decir fuertes impuestos, que perjudicaba la economía cotidiana. Esta política fue frecuente dado los gastos que Francia había tenido por su intervención en la Guerra de Independencia de Estados Unidos, gastos que padecía el pueblo. Recordemos que la sociedad francesa en aquel entonces estaba dividida en tres estamentos: clero, nobleza y estado llano,compuesto por burgueses, campesinos, artesanos. Otra causa importante fue que el rey intento disolver los Estados Generales, que eran una especie de asamblea de los representantes de los tres estados.
La toma de la Bastilla puso en jaque el poder absoluto del rey, quien intentó huir y luego fue destituido y posteriormente pasado por la guillotina. Sin el rey comenzó un proceso en que se acabó con la monarquía absoluta del Antiguo Régimen. En su lugar, y como símbolo de la plena revolución, se formaron en Francia dos organismos de gobierno que establecieron políticas radicalmente opuestas al régimen de Luis XVI, como la supresión de privilegios a la nobleza y clero, sanción de una constitución y declaración de los derechos del hombre y el ciudadano. Esos organismos fueron la Asamblea Constituyente y la Convención.
La Revolución Francesa, entre sus consecuencias más claras, causó el fin de la monarquía absoluta, quitó poder y beneficios al clero y a la nobleza, dio lugar a derechos antes no pensados, puso fin a relaciones feudales aún existentes, eliminó políticas impositivas, elimino el tributo y la servidumbre, entre muchas otras.
La Revolución Francesa es considerada la madre de las revoluciones ya que sentó las bases de la organización ciudadana y democrática que alcanza hasta nuestros días. Por este motivo da inicio a la Edad Contemporánea, en la que vivimos hoy. En Francia, dio lugar a la conformación de la Primera República, en oposición rotunda al Antiguo Régimen.
La revolución acabó finalmente con la invasión de Napoleón Bonaparte, que había sido revolucionario en 1789. Con él, se deja atrás a la Primera República con la conformación del Primer Imperio o Imperio Napoleónico, en 1804.

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