Reconquista de Buenos Aires


Para comprender este acontecimiento hay que remontarse al 27 de Junio de 1806 cuando una tropa de 1500 hombres al mando del brigadier William Beresford y el almirante Home Popham invadió Buenos Aires y tomo el Fuerte, actual Casa Rosada, en el marco de la primera invasión inglesa.

Los ingleses decidieron invadir Buenos Aires por varios motivos. Entre los principales se encuentran el bloqueo que le había impuesto Napoleón a Inglaterra tras perder Francia la batalla de Trafalgar: el predominio de Inglaterra sobre el Atlántico tras ganar dicha batalla: la pérdida de Estados Unidos por parte de Inglaterra que ahora buscaba mercados para comprar materia prima y vender manufactura, la importancia del Puerto de Buenos Aires y el monopolio español del comercio transatlántico con esta colonia, entre otros.

Cuando Beresford entro con la tropa desde Quilmes hacia la Ciudad de Buenos Aires no encontró una resistencia muy fuerte, ya que la joven ciudad de Buenos Aires no estaba acostumbrada a eventos de esa naturaleza. Tomò el Fuerte, hizo la bandera británica sobre él y asumió el gobiern
o virreinal mientras el virrey Sobremonte huía a Córdoba con un jugoso botín que seria para enviar a España, lo que atrajo a Beresford y lo desvió desde una expedición desde África, que finalmente se apodero.

Los primeros días de Bersford en el gobierno colonial de Buenos Aires estuvieron marcados por la conservación de los funcionarios en sus cargos, una política amiga de la religión católica propia de estas tierras y un acercamiento con la aristocracia porteña que veía a Beresford como una oportunidad para separarse del rey español Fernando VII.

Pero pronto empezó a surgir un fuerte descontento popular con los ingleses, porque la gente entendía que no buscaban liberarlos de nada sino mas bien conquistarlos y apoderarse de sus riquezas, y que, resignándose a su condición de colonia, aceptaban al viejo amo Fernando o ninguno. Esto motivo a que el pueblo de Buenos Aires se decida a expulsar a los ingleses de la ciudad y del gobierno. Pero la ciudad de Buenos Aires no estaba militarizada, mas allá de unas pocas unidades, que serian insuficientes contra las numerosas y equipadas tropas inglesas. Entonces, comenzaron a armarse milicias urbanas, compuestas en su mayoría por jóvenes, armadas como podían. Estas milicias fueron encabezadas por Santiago de Liniers, un francés afín a la corona española,que organizó la defensa de Buenos Aires. 

Con Liniers y Martín de Alzaga a la cabeza, y tras algunos movimientos militares y acciones políticas previas, el 12 de Agosto de 1806, tras una encarnizada lucha entre los ingleses y los criollos en las calles de la ciudad se logro la retirada inglesa, en lo que se llamò la Reconquista de Buenos Aires, en pocas palabras, la recuperación de la ciudad de la invasión inglesa.

Tras la reconquista sucedieron varias cosas. En un cabildo del 14 de Agosto de 1806 el pueblo designo a Liniers como virrey suplente de Sobremonte, en lo que fue la primera designación de virrey por fuera de la corona. Esto no puso muy contento a Javier de Elìo, gobernador de Montevideo, fiel a la corona, que consideraba a Liniers como un agente de Napoleón por su origen francés. Tampoco puso muy contentos a españoles penin sulares de Buenos Aires, entre ellos el otro héroe de la Reconquista, Alzaga, quien se oponía a la política pro criolla de Liniers.

Por oto lado, la Reconquista dejo una ciudad de Buenos Aires mucho mas militarizada y unida por una causa política. En septiembre se formo el Regimiento de Patricios con Cornelio Saavedra al mando, y luego todos los miliciano se fueron agrupando en distintas facciones, ademas de los Patricios, en Arribeños, Gallegos, Vizcaínos, entre otras fuerzas. Comenzaron a ser remuneradas, recibieron armamento y se identificaron con uniformes. Esta militarización fue clave para la segunda reconquista, tras la segunda invasión inglesa de 1807, y para la Revolución de 1810.

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